¿Qué tienen en común Disney y «Love, Death & Robots»?

Netflix se ha vuelto a marcar un tanto en lo que a rescatar espectadores huérfanos de géneros poco populares se refiere.

El 15 de Marzo de 2019 dejó caer en su plataforma una serie cuyo trailer es imposible que te deje indiferente, con un aire que a los más veteranos en contenido animado nos ha recordado inevitablemente a las promociones de la ya extinta Locomotion.

Nostalgia + última tecnología + animación para adultos… el éxito estaba más que asegurado.

«Love, Death & Robots» no es una serie al uso, si no que se trata de una antología de cortometrajes animados, cada cual con su propio estilo, como una caja de grageas de sabores, todos son golosinas apetecibles pero únicos en el sabor que nos deja tras dejar nuestras retinas en estado efervescente.

Y lo mejor es que han sabido hacerlo de forma que, te guste o no el género, una o varias historias te terminarán calando más que las canciones del verano de principios del 2000, pues bajo su envoltorio descarado, sucio y futurista típico del mejor cyberpunk se esconden mensajes de lo más potentes.

Precisamente este último punto, el hacerla tan accesible en su consumo por su narrativa (culpa también de formar parte de una plataforma de distribución tan potente como Netflix), no ha sido poca la gente que ha aterrizado sin paracaídas en el género de la animación experimental, y el referente más cercano con el que suelen compararlo es con «Black Mirror» (también de Netflix y también una antología).

De hecho la inspiración para escribir este artículo me vino tras leer un tweet del majísimo Caradryel:

Pero me temo que «Black Mirror» solo se puede comparar en cuanto a narrativa con «Love, Death & Robots», así que si te ha gustado el género vamos a remontarnos un poco atrás en el tiempo y vamos a mencionar algunos ejemplos más afines… y vamos a empezar con Disney.

«Mira de verdad, no sé qué cojones tendrán que ver las hadas y las princesas con el festival de sangre, disparos, sexo y violencia que acabo de ver…»

Calma, después te enseñaré algunos ejemplos más cercanos a esa temática 😉


Fantasía

En 1937 los estudios «Walt Disney Pictures» se marcaron un tanto llevando la animación a Hollywood con Blancanieves, y es que a pesar de no ser el primer largometraje de animación de la historia, sí fue sin dudas el que sentó el precedente definitivo para dar forma al género y que serviría como pistoletazo de salida a la animación tal y como la conocemos hoy.

Pero claro, cuando reúnes a tantos artistas bajo un mismo techo al final la creatividad se desborda, las ideas se amontonan y las ganas de probar a crear cosas nuevas son el combustible perfecto para materializarlas. Así que en 1940 nace «Fantasía».

Presentado como un largometraje musical, se trata en realidad de una antología de ocho pequeños cortometrajes animados adrezados con música clásica tocada por la Orquesta de Filadelfia.

Si eres aficionado al cine Disney seguro que solo con ver el trailer has visto muchas cosas que después se aplicarían a películas tan consagradas como Dumbo, La Sirenita, Hércules…

A día de hoy quizá no nos parezca un trabajo tan impresionante, pero en su época consiguió cautivar a los primeros fanáticos de la animación y al público general por igual, exactamente como ha sucedido ahora con la serie de Netflix.

Sesenta años después llegaría «Fantasía 2000», que intentó repetir la fórmula, pero el resultado no fue tan inspirado como el original, conformando una obra no tan consistente, pero a pesar de ello nos dejó «Pájaro de fuego», un cortometraje capaz de sostenerse por sí solo de una belleza sin igual.

Resultado de imagen de fantasia 2000

Y ahora que he saciado tu curiosidad de saber qué conexión había entre una serie tan bestia como «Love, Death & Robots» y los estudios Disney voy a recomendarte otras antologías de animación muy buenas y más en la línea de la creación de Netflix.


The Animatrix

Si hay una creación a la que «Love, Death & Robots» pueda mirar cara a cara esta es The Animatrix.

Amparada en el universo creado por Lana y Lilly Wachowski, se trata de una antología de nueve cortometrajes, cada uno con su propia estética, que funcionan como precuela y secuela de la trilogía original.

Te puede gustar más o menos el universo Matrix, pero Animatrix se convierte en asignatura obligatoria si disfrutaste con «Death, Love & Robots», pues funciona exactamente de la misma forma, utilizando el imaginario de las películas como ingrediente principal en lugar del cyberpunk.

En su momento el cortometraje que visualmente más impresionó al público fue «El Vuelo de Osiris», no en vano en él se utilizó gran parte de la tecnología que posteriormente se aplicaría en el largometraje «Final Fantasy: La Fuerza Interior» (de la que algún día seguro que termino hablando).

Pero tras un revisionado sin duda me quedo con «Beyond», y es que a pesar de estar hablando de un trabajo creado allá por el 2003, es el que mejor ha envejecido.

Resultado de imagen de beyond animatrix

Genius Party

Hablar de animación sin que la animación japonesa haga acto de presencia es imposible, y es que no en vano el anime se ha consagrado como el refugio de la narrativa animada para adultos.

Y dentro de este género encontramos «Genius Party», una antología de siete cortometrajes animados (posteriormente ampliada a 12 con «Genius Party: Beyond») en la que su título en sí es toda una declaración de intenciones por parte de Studio 4ºC.

Creado en 2007, es innegable que algunas de las obras son puramente experimentales, pero el derroche de vanguardismo del que hace alarde sin duda ha contagiado toda la animación creada posteriormente (y sí, esto incluye a «Love, Death and Robots»).

Además, es inevitable pensar en obras visualmente similares durante su visionado, y no solo en lo que a animación se refiere, si no también en el ámbito de los videojuegos.


Short Peace

También de origen japonés, cuenta con un aspecto visual delicioso, y gente detrás de gran renombre como su director Katsuhiro Otomo (Akira, 1988).

Se trata de cuatro cortometrajes animados ambientados en distintas épocas de Japón, pero hay que mencionar también el videojuego, que podría clasificarte como un quinto cortometraje, pero dentro del cual conforme vayamos avanzando se nos irá narrando la historia con distintos estilos (podríamos calificarlo como antología visual).


¡Y mucho más!

Por supuesto, existen otras muchas antologías de animación, como «Heavy Metal» (1981), «Halo Legends» o la magnífica «Extraordinary Tales» (2015).

Pero mi objetivo con este artículo es principalmente abrirte las puertas a este magnífico mundo audiovisual, mencionarte The Animatrix, el que para mí es el trabajo más similar a «Death, Love & Robots» y darte a conocer cómo Disney influyó en la creación de este género.

¡Espero que te haya gustado!

¿Y tú? ¿Conoces alguna otra antología de animación que te haya encantado? ¿Te gustó «Death, Love & Robots»? ¿Cuál fue tu cortometraje favorito?

¡Compártelo en los comentarios!

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.